TEXTO 1:
"La palabra es una gran dominadora, que
con un pequeñísimo y sumamente invisible cuerpo, cumple obras divinísimas, pues
puede hacer cesar el temor y quitar los dolores, infundir la alegría e inspirar
la piedad (...) La persuasión, unida a la palabra, impresiona al alma como ella
quiere (...) Tal como los distintos remedios expelen del cuerpo de cada uno
diferentes humores, y algunos hacen cesar el mal, otros la vida, así también,
entre los discursos algunos afligen, y otros deleitan, otros espantan, otros
excitan hasta el ardor a sus auditores, otros envenenan y fascinan el alma con
convicciones malvadas».
(Gorgias, Elogio de Elena)
TEXTO 2:
"Ahora bien, tampoco es [hay siendo lo que es]
lo que es [lo que es lo que hay]: pues, si es lo que es, o bien será eterno o
temporal [genético] o bien será a la vez eterno y temporal; pero no es ni
eterno ni temporal ni las dos cosas, según demostraremos: por tanto, no es lo
que es. Pues, si es eterno lo que es (...) no tiene principio alguno. Pues lo
que nace y sucede temporalmente todo tiene un principio, pero lo eterno,
establecido sin nacimiento ni suceso, no tenía principio; pero no teniendo principio,
es sin fin ni límite; y si es sin fin ni límite, en ninguna parte está: pues si
está en alguna parte, otro que él es aquello en lo que está, y así ya no será
sin fin ni límite lo que es, rodeado como está por algo: que mayor es que lo
circundado aquello que lo circunda, mientras que nada hay que sea mayor que lo
sin fin ; de manera que no está en parte alguna lo sin fin. Y aun por cierto
que tampoco en sí mismo está comprendido: pues lo mismo será ‘aquello en lo
que’ y ‘lo que en aquello’, y vendrá lo que es a ser dos, lugar y cuerpo (pues
‘aquello en lo que’ es lugar y ‘lo que en ello’ cuerpo); pero eso es desde
luego absurdo [sin lugar] Conque tampoco en sí mismo está lo que es, tampoco,
para empezar, es cosa que sea. Mas por cierto tampoco génito o temporal puede
ser lo que es: pues, si ha nacido, o bien de lo que es o bien de lo que no es
ha nacido; pero ni de lo que es ha nacido (pues, si eso es lo que es, no ha
nacido o llegado a serlo, sino que lo es ya) ni de lo que no es: pues lo que no
es tampoco puede engendrar o hacer ser a nada, por el hecho de que por fuerza
requiere participar de existencia (...) lo que sea generador de algo. Conque
tampoco pues es génito o temporal lo que es. Pero por las mismas, tampoco lo de
que sea las dos cosas, eterno a la vez y temporal: pues son esos términos
anuladores el uno del otro, y si es eterno lo que es, no tiene nacimiento ni
suceso, y si los tiene, no es eterno. Pues bien, si no es eterno lo que es ni
temporal ni entrambas cosas, no puede ser que sea lo que es."
TEXTO 3:
"Tampoco es posible decir que la palabra tiene
el mismo tipo de existencia que las cosas visibles y audibles, de modo que, a
partir de su propia realidad y ser, se pueda hacer comprender las cosas reales
y seres. Porque, aunque la palabra tiene subsistencia, pese a todo difiere del
resto de las cosas reales, y en grado máximo difieren los cuerpos visibles de
las palabras, pues lo visible, pues lo visible se puede captar mediante un
órgano y la palabra mediante otro. Por tanto, la palabra no manifiesta la mayor
parte de las cosas, como tampoco las cosas manifiestan unas la naturaleza de
las otras."
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